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Aquí va la primera entrega de un resumen de mis apuntes para la construcción de cañas de pescar de bambú.
Aunque con bambú se pueda construir una caña para cualquier tipo de pesca, me centraré en la construcción de una caña para pescar a mosca. Tal vez sea en esta modalidad donde haya más adeptos a la artesanía de este tipo de cañas.
Iré explicando paso a paso el proceso a seguir, de la misma manera que si fuéramos construyendo una caña. Necesitaremos ciertos materiales, unos mas fáciles de conseguir que otros, unos necesitaran de una perfección rozando la precisión exacta tal cómo es el molde de acero, otros serán mucho mas simples.
Pero vayamos por partes, primero conozcamos un poco la materia prima con la que trabajaremos, o sea: el bambú.
BAMBÚ
Para hacer las primeras pruebas no es necesario conseguir un bambú de calidad cómo es el de tonkín. Podemos ir a una floristería y conseguir barras de bambú con un secado aceptable para empezar a trabajar con ellas.
¿Que es el bambú?
Todo el mundo sabe lo que es una caña de bambú, por mi tierra solían llamar al bambú caña americana. Pero hay que saber que el bambú no es un árbol, es una planta con unas características de dureza, elasticidad y durabilidad que se pueden considerar únicas. Cómo por ejemplo su velocidad de crecimiento con un promedio de 10 hasta 30 cm./día. Incluso hay especies que llegan a los 120 cm.
Su tejido de ligno-celulósica y sus características tecnológicas son muy similares a las de la madera. La extrema densidad de su estructura celular supera la estabilidad y elasticidad del roble y del haya. El bambú supera a la madera en términos de durabilidad, dureza y aspecto. Es muy resistente porque dentro de la corteza o catícula se haya una buena cantidad de sílice en que se encuentran unas fibras muy elásticas paralelas al eje de la caña, las denominadas “fibras de potencia”. Estas fibras tienen una resistencia a la tracción de hasta 40 Kg. /mm2. Si comparamos esto, con la fibra de la madera que es de 5kp/mm2 o con el acero que es de 37 kp/mm2. Por lo tanto se puede decir que el bambú puede reemplazar a la madera e incluso al acero en la construcción por su mejor proporción entre peso y resistencia. De aquí que también se llama al bambú: “hierba de acero”
Existen muchas especies de bambú que a la vez están divididas en subespecies. Para la construcción de una caña de bambú nos interesa la especie “Arundinaria”, que engloba unas 50 especies diferentes, de las cuales nos centraremos en la Arundinaria Amabilis que por sus características mas apropiadas a la flexión, torsión, recuperación al estrés, una mayor concentración de fibras de potencia y un distanciamiento entre nudos hacen que sea muy favorable a la hora de trabajar dicha caña. Todas estas características hacen del bambú de Tonkin una materia prima ideal para la construcción de cañas de pescar de bambú. Se podrán construir con otro tipo de bambú o de madera, pero no con unas características tan apropiadas cómo es el de tonkin. Por cierto, Se le denomina así por provenir del golfo de tonkin en el sur de china frontera con Vietnam y la península de Lei-chou. Se dice que este bambú crece en una zona donde la mayor parte del año hace un viento considerable, y de ahí que haya desarrollado unas características de dureza y elasticidad sin igual muy atractivas para la construcción de cañas de bambú.
En la imagen se puede apreciar las fibras de potencia. Son los puntos de color más oscuros, los cuales están mas concentrados en la zona exterior de la caña pegados a la catícula, que será la zona que aprovecharemos. El resto de espacio que es el de color mas claro es básicamente celulosa.
A más concentración de fibras de potencia mayor es la calidad del bambú.
El detalle de las fibras de potencia ampliadas.
A la hora de elegir una caña de tonkin, aparte de lo ya explicado, tendríamos que poner especial atención en:
• Un diámetro entre los 5 y los 6’5 cm. Se considera la ideal.
• Para guardar las varas siempre será mejor en un lugar seco y templado.
• Es aconsejable revisar la vara y si existe alguna grieta, utilizando un chuchillo con el corte romo se acabe de abrir hasta el final.
El bambú cuando mas seco mejor. La vara que hoy podamos usar para construir una caña de bambú no sería extraño que llevara 20 años o más cortada y, aún así, conservar cierta humedad que, al guardarla en un lugar mas seco, produzca un estallido. Eso es debido al contraste de temperatura humedad que ha producido una dilatación que acaba en una grieta de punta a punta. No es la primera vez que ignorando este pequeño detalle mas de uno nos hemos llevado un buen susto.
Aparte de que una vara de bambú puede llevar más de una grieta, al abrir una de punta a punta hará que las otras no tengan fuerza para continuar agrietándose. Y otra ventaja de haber agrietado una vara es que el secado será más homogéneo, pues la parte con más humedad es la interna que es donde hay más cantidad de celulosa.
Otra manera de abrir una vara de bambú es simplemente utilizar un abre cañas o “froe”. Este útil nos aporta una ventaja importante que, para mí y conocidos utilizan aprovechando al máximo la vara. Es la de utilizar un abre cañas que nos permita sacar doce tiras de bambú de una sola pasada y después cada tira se parte en dos ya con cierta habilidad que la experiencia o un compañero nos enseñará, así podremos sacar un total de 24 tiras de bambú. Por lo tanto para cuatro blaks.
Sacar 24 tiras de otro modo, dentro de las técnicas que conozco, lo más fácil es que estropeemos unas cuantas.
Froe.
A falta de una imagen propia he encontrado esta en Internet. Espero que ilustre bien lo explicado.
En la entrega siguiente haremos un repaso de los útiles que nos harán falta.
Cosme Revuelta
Dudas y Consultas |
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